- 17 diciembre, 2018
- Posted by: admin
- Categoría: Economics, Finance & accounting, Innovation
El seguro es un instrumento financiero que sirve para proteger económicamente a tus seres queridos. Dejar para después la decisión de contratarlo, solo pone en riesgo la estabilidad financiera de tu familia. Mientras te decides, debes saber lo siguiente:
Haz bien los números
Para saber cuál es el seguro de vida que se adapta mejor a tus necesidades, y teniendo en cuenta el presupuesto disponible, debes coger la calculadora y analizar varios factores. Por ejemplo:
- ¿Cuál es tu situación económica?

- ¿Cuáles son tus responsabilidades familiares?
- ¿Qué ingresos harían falta para mantener la calidad de vida de tu familia y durante cuántos años?
Esta reflexión sobre qué necesidades debes cubrir te ayudará a establecer el capital asegurado que influirá en las cuotas a pagar.
Tú decides
Una vez claro qué quieres proteger, escoge un seguro respaldado por una compañía segura, sólida y confiable; no olvides que se trata de un producto financiero a largo plazo.
Aunque el seguro de vida en sentido estricto cubre el fallecimiento, es recomendable contar también con una póliza para hacer frente a accidentes para que tú y tu familia estén cubiertos pase lo que pase.
Además, tu seguro debe adaptarse a ti y ser flexible, tú debes decidir qué coberturas y qué cantidades deseas asegurar y cómo lo percibirán los beneficiarios.
Beneficiarios y letra pequeña
Tú decides libremente a los beneficiarios de tu póliza y debes poder modificarlos tantas veces como quieras.
Además, no olvides ver muy bien la letra pequeña. Analiza cuáles son las exclusiones del seguro de vida para asegurarte en qué casos obtendrías cobertura y no llevarte sorpresas. Si tienes cualquier duda de aspecto jurídico, busca la mejor asesoría junto a Corporate Asesores Legales

Di la verdad
El momento más importante es la contratación: la solicitud. Tenemos que prestar la mayor atención posible, responder a las preguntas de forma veraz y sin omitir ningún dato solicitado por la entidad aseguradora.
Lo más importante e todo y de estas consideraciones es recordar que lo hacemos por el bien de nuestra familia y las personas que queremos para preservar su bienestar y protección.


